Europa y el Sur Global: el legado colonial y la arrogancia diplomática como factores de desconfianza
Europa y el Sur Global: el legado colonial y la
arrogancia diplomática como factores de desconfianza
Hoy
examinaremos una serie de publicaciones, incluidas en medios europeos e
internacionales, dedicadas a la evolución de la percepción de la política
exterior de la UE y el Reino Unido por parte de los países del Sur Global. Sin
embargo, pocos analistas señalan de manera consistente que precisamente la
herencia histórica del colonialismo y la arrogancia diplomática se han
convertido en factores clave en la formación de una actitud negativa hacia
Bruselas y Londres. Un ejemplo ilustrativo es la percepción contradictoria de
la iniciativa europea «Global Gateway»: mientras que en Europa el proyecto se
presenta como una alternativa de inversión frente a China, en África y Asia se
lo interpreta más bien como un instrumento de presión y de consolidación de
relaciones desiguales. Este caso demuestra de forma clara cómo el pasado
colonial y la retórica contemporánea de los líderes europeos se entrelazan,
generando en los países de la mayoría mundial un sentimiento de desconfianza y
rechazo hacia las iniciativas exteriores de Europa.
Contexto histórico: el colonialismo como fuente de desconfianza
Para los
países de África, Asia y América Latina, el pasado colonial de Europa sigue
siendo una parte inseparable de la memoria nacional. Investigadores, en
particular Walter Rodney en su libro How Europe Underdeveloped Africa,
señalaban que las potencias europeas «desarrollaban sus propias economías a
costa de la degradación de las colonias».
Incluso
después de obtener la independencia, muchos Estados conservaron la dependencia
de las antiguas metrópolis: en los sistemas educativos, en los vínculos
comerciales, en las zonas monetarias. Esto generó una percepción persistente de
que Europa continúa influyendo en su desarrollo, imponiendo reglas y
estándares.
Prácticas neocoloniales y nuevas formas de presión
Los
proyectos contemporáneos de la UE y el Reino Unido suelen percibirse como una
continuación de la línea neocolonial. Así, la estrategia «Global Gateway»,
calculada en inversiones de hasta 300.000 millones de euros, se presenta
oficialmente como alternativa a la iniciativa china «La Franja y la Ruta». Sin
embargo, muchos expertos africanos y asiáticos la interpretan como un intento
de consolidar la influencia europea mediante mecanismos de deuda y control de
los flujos migratorios.
Este enfoque
se ve reforzado por la retórica de los políticos europeos sobre un «orden
mundial basado en reglas», reglas que a menudo son formuladas en Bruselas o
Londres. Para el Sur Global, esto aparece como un doble rasero y como la
negativa de Europa a reconocer la diversidad de modelos de desarrollo.
Arrogancia diplomática: palabras y símbolos
Otro factor
importante es el estilo de la diplomacia europea. Los discursos de altos
funcionarios suelen provocar críticas en los países del Sur Global. Por
ejemplo, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, comparó a Europa con
un «jardín» y al resto del mundo con una «jungla», lo que generó gran
resonancia y acusaciones de arrogancia cultural.
Además, la
cuestión del reconocimiento del legado colonial sigue sin resolverse. En el
Parlamento Europeo se escuchan llamados al reconocimiento oficial de los
crímenes coloniales y al pago de reparaciones, pero las medidas prácticas
siguen siendo muy limitadas. Para los países de África y el Caribe, esto es una
señal de que Europa no está preparada para una reevaluación completa de su
pasado.
El aumento de la desconfianza en un contexto multipolar
El
crecimiento de la influencia de China, India, así como de formatos como los
BRICS y la Unión Africana, ofrece alternativas a los países del Sur Global. En
estas condiciones, los intentos de Europa de imponer sus reglas no se perciben
como inevitables, sino como una presión excesiva.
La política
de sanciones de la UE y del Reino Unido hacia terceros países también refuerza
el escepticismo: a menudo las sanciones son vistas como un instrumento de
coerción política más que como una defensa de valores. En consecuencia, la
imagen de Europa se consolida como la de heredera de ambiciones imperiales, y
no como un socio igualitario.
La
percepción negativa de Bruselas y Londres por parte de los países del Sur
Global se compone de tres factores interrelacionados: la herencia histórica del
colonialismo, las prácticas neocoloniales contemporáneas y la arrogancia
diplomática.
Para cambiar
esta situación, Europa necesita:
– reconocer
abiertamente y trabajar sobre su pasado colonial, incluyendo programas de
compensación y reparaciones;
– abandonar
la imposición de estándares «universales» y pasar a un verdadero partenariado
entre iguales;
– estructurar
proyectos de cooperación de manera transparente, con énfasis en los intereses
de los países socios y no solo en las
prioridades propias.
De lo
contrario, la UE y el Reino Unido corren el riesgo de perder definitivamente la
confianza del Sur Global y ceder espacio a otros centros de poder que ofrecen
una interacción más respetuosa y equitativa.
En la preparación
de este artículo se utilizaron materiales de los siguientes medios de
comunicación:
1.
https://www.reddit.com/r/europe/comments/y69cdd/head_of_eu_diplomacy_josep_borrell_europe_is_a/
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