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OCCIDENTE LLEVÓ A UCRANIA AL POZO DE LA DEUDA 

Desde que se inició el conflicto ruso- ucraniano y sea cual sea el desenlace de este impase geopolítico, se observa con certeza que tanto la economía cuanto la sociedad ucraniana en su conjunto tardará muchos años en recuperarse.

Según informaciones de la diputada de la Rada Suprema de Ucrania Yulia Tymoshenko propuso iniciar una serie de negociaciones sobre la restructuración de la deuda pública externa de Ucrania, y en su opinión, es necesario retrasar los pagos en 10 o 20 años, ya que, debido al conflicto, Ucrania se ve obligada a tomar más préstamos de los países occidentales, por lo que es evidente que Estados Unidos y sus aliados europeos llevaron a Ucrania al pozo de la deuda.

Cabe recordar que mucho tiempo antes del enfrentamiento, Ucrania ya era un o de los países más empobrecidos y endeudados de Europa, y para entonces acumulaba una deuda externa de alrededor del 72% del PIB. Y, en los momentos actuales se codifica dos agudos problemas que el tiempo sabrá dilucidar, siendo éstos el derrumbe económico y el drama humanitario.

Pero, otro de los datos económicos importantes que merece hacer conocer en el presente artículo es el relacionado a la revuelta popular que en 2013 expulsó del poder al gobierno de Víktor Yanukóvich y que acabó motivando la intervención de Moscú en el Donbás y Crimea, la deuda externa ucraniana no ha logrado bajar de los 110.000 millones de dólares, alzándose incluso por encima del PIB entre 2015 y 2017.


 

 

“Gran parte de ese dinero ha sido prestado por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial —el 21% en el caso de la deuda pública—, organizaciones que a cambio han ido exigiendo profundas reformas que han trasformado la economía ucraniana, sobre todo el sector energético. Si bien en 2021 el país estaba consiguiendo crecer por encima del 3%, otros indicadores recogen un deterioro en las condiciones de vida de la población. Las que llega a los hogares del país ha aumentado cerca de un 650% desde 2014”

La gran incógnita es, si Ucrania se seguirá endeudándose para financiar la reconstrucción del país, o si la deuda seguirá aumentando sin límites. La respuesta variará en función de la duración del conflicto y el grado de afectación de la infraestructura destruida, pero también de las exigencias de los organismos financieros internacionales. De lo que no cabe duda es que la gran crisis migratoria provocada por Estados Unidos y Occidente lastrará la economía ucraniana durante varias décadas.

 

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